
| Hay una lectura inmediata del trabajo de Fernando Prieto que lo vincula a la experiencia terrorista peruana de las décadas de los 80s y 90s. Ahí están las ventanas con cinta adhesiva, los vidrios rotos, los fósforos ramificándose como fuegos artificiales, los ladrillos desvertebrados a punto de caer. El título mismo, Onda expansiva, parece aludir a eso, a los efectos en el espacio y en el tiempo de un proceso que comienza imaginando al Perú como un mecanismo de combustión interna. Onda que llega hasta nosotros pero que no terminamos de entender porque la peculiar mezcla de la combustión interna sigue siendo, más que un misterio, ignorada. Mario Montalbetti |
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